Tuesday, February 16, 2010

Extraña decisión ad portas de elecciones

Ultima noticia: Cual mafia contraatacando ad portas de elecciones, el Consejo Nacional de la Magistratura “desaprobó en examen de conocimiento” al Fiscal Avelino Guillen Jáuregui. Como recordamos, el Fiscal Guillen es quien lidero sendos casos contra la corrupción (ejemplo, caso Alberto Kouri y Vladimiro Montesinos) y abusó de los derechos humanos (ejemplo, juicios al ex-dictador Alberto Fujimori).

Mayor información en:

http://www.larepublica.pe/politica/16/02/2010/avelino-guillen-renuncio-al-ministerio-publico

http://peru21.pe/noticia/415696/fiscal-guillen-caso-fujimori-renuncio-al-ministerio-publico

Por qué no habla este ‘mudito’

Por Augusto Álvarez Rodrich

alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Luis Castañeda tiene que explicar sus chicharrones.

Aun año de la elección, Luis Castañeda sigue encabezando la competencia presidencial, según Ipsos-Apoyo (22% frente a 21% de Keiko Fujimori), lo cual constituye un liderazgo precario pero no por ello menos importante, que debiera obligarlo a dejar su ‘mudez’ estratégica y a someterse a entrevistas que realmente lo fuercen a dar explicaciones indispensables en una democracia.

Por ejemplo, en dos aspectos que constituyen señales muy preocupantes por parte de alguien que aspira a ampliar su ámbito de influencia desde el municipio de Lima Metropolitana hasta toda la nación desde el Palacio de Gobierno.

Uno es el manejo muy poco transparente de alguien que, con el biombo del ‘mudito’, se ha establecido a sí mismo un barniz para, sencillamente, mirar al techo silbando con cara de ya saben qué, cada vez que se revela un nuevo escándalo.

Como, por ejemplo, el generado por el muy sospechoso pago de S/.36 millones que la municipalidad le adeudaba a Relima y que, gracias a un cambio de decisiones en la entidad que dirige Castañeda, permitió que la firma Comunicore se embolsicara S/.14.6 millones. La sospecha se acrecienta cuando se encuentra que esta compañía tiene todos los indicios de las empresas que se crean y liquidan sobre la marcha, usando testaferros, con el fin de cometer un tremendo chicharrón.

Las explicaciones ofrecidas por sus abogados resultan absolutamente insuficientes para lo que constituye una sospecha muy grande de enriquecimiento ilícito de alguien que, se podría suponer, es cercano a los que, en el municipio, tomaron las decisiones que lo beneficiaron.

El otro escándalo que el alcalde Castañeda no puede dejar de explicar es la arbitrariedad que viene sucediendo en Barranco, donde el paso del corredor segregado de alta capacidad (a) ‘el Metropolitano’ ha destrozado el distrito, malogrando la calidad de vida de sus ciudadanos y perjudicando el valor de sus propiedades por una obra que se inició sin cumplir los requisitos ambientales básicos nacionales ni del Banco Mundial.

Pero peor que eso ha sido la actitud déspota de Castañeda de no atender y ni siquiera oír a los ciudadanos de Barranco ni a su alcalde por un reclamo que es legítimo y que no puede tener a la indiferencia como respuesta.

Ahora que está de candidato, es indispensable poner a hablar un poquito al ‘mudito’ sobre la transparencia de sus cuentas o la arbitrariedad de sus decisiones, no vaya a ser que acabe instalado en Palacio creyendo que también puede manejara así el país, con actitudes sospechosas y poco democráticas.

http://www.larepublica.pe/claro-y-directo/17/02/2010/por-que-no-habla-este-mudito

Wednesday, February 10, 2010

Kouri y Montesinos

Por Antonio Zapata

Pocos recuerdan que Alex Kouri acudió en ocho oportunidades a la sala del SIN para conversar con Vladimiro Montesinos. De hecho, es la persona que más aparece en los vladivideos y su presencia es tan seguida que sobrepasa incluso a los miembros del partido de Fujimori.

Alex Kouri no incurre en corrupción en ninguna oportunidad. En su caso no se aprecia montañas de billetes, como las de Crousillat, Schutz y otros broadcasters de la TV peruana. Por el contrario, Kouri negocia políticamente y siempre pide algo; entiende el ejercicio del poder como un toma y daca. No da puntada sin hilo.

En una ocasión, solicita que varias dependencias del Ejecutivo cancelen deudas que sostenían con la Municipalidad del Callao. Inmediatamente antes, había planteado una serie de medidas audaces para posicionar una posible candidatura a favor del gobierno. Era tan obvio que se trataba de un negociado, que al retirarse Kouri, ingresa el coronel Huamán, quien estaba encargado de grabar y solía evaluar con VMT la entrevista que venía de terminar. Ese día, Huamán le dijo crudamente a Vladimiro, “te darás cuenta que ha venido por plata”.

En otro vladivideo, Kouri conversa sobre la autopista Elmer Faucett, entonces aún en etapa de proyecto. Para cobrar peaje, el entonces alcalde chalaco necesitaba modificar una norma y transformar una vía urbana, que legalmente no debe pagarlo, para darle otra categoría susceptible de hacerlo. Pues bien, Kouri no acude al Legislativo ni siquiera al Ministerio de Transportes. Por el contrario, arregla directamente con el Servicio de Inteligencia. Demuestra astucia –sabe dónde se halla el poder real– tanto como ausencia de escrúpulos, pues se salta la institucionalidad sin ningún problema.

Sus propuestas siempre son atrevidas y se revela como un táctico fino. Por ejemplo, el 28 de enero de 1998 le pide a Montesinos que el Congreso emita una ley desfavorable para el Callao. Esa norma le permitiría movilizar a la población contra el Legislativo, pidiéndole al presidente Fujimori que la observe. Cuando esto suceda, él organizaría un agradecimiento monstruo en el Primer Puerto. Más adelante, en plena campaña del 2000, Kouri plantea una gigantesca operación de limpieza de humedales, que permitiría la visita de Fujimori y una aparición conjunta para evidenciar ante los chalacos su apoyo a la re-reelección.

En ninguna ocasión Kouri desarrolla ideas de fondo. Por el contrario, VMT sí tuvo algunos interlocutores con quienes conversó seriamente de política. Por ejemplo, en un vladivideo con Patricio Ricketts se aprecia una conversación de nivel. No es el caso de las ocho entrevistas de Kouri. Todas son chatas. Se trata de negocios entre poderosos, que buscan ayudarse y desarrollan una relación de confianza.

Pero no por esto vaya a pensarse que Kouri es un pájaro de poca monta. Pocos como él llevan la delantera en sus tratos con Montesinos. A la inmensa mayoría, VMT les ordena que hagan esto o aquello. A Kouri no. Él propone y antes de apoyar sabe obtener su parte. Incluso le dice a VMT, que a Toledo hay que “dinamitarlo por dentro”. Con ello quería decir que debía quitarle sus congresistas. Le menciona varios nombres, entre ellos su hermano Alberto. El resto es historia conocida. Alberto se vendió, quedó registrado y cuando se filtró, esa imagen tumbó a Fujimori.

En estos días, febrero del 2010, la competencia por el sillón de Nicolás de Ribera el Viejo empieza estando empatados en las encuestas Lourdes Flores y Alex Kouri, quien puede ganar, porque es mucho más astuto que su rival, que se caracteriza por su ingenuidad. Aunque, ella es mejor persona, más transparente y confiable. Además, si él gana, Keiko Fujimori recibiría un gran empujón.

Sunday, February 7, 2010

Bayly y la corrupción

César Hildebrandt, Columnista

Jaime Bayly ha llegado a tener seis puntos de intención de voto en Lima.
Su "nicho", su público, su respaldo light –y quizá mudable- está entre los jóvenes de 18 a 30 años de los niveles sociales A y B.
No parece ser esta encuesta de la Universidad Católica motivo suficiente para que el baylismo limeño haga la fiesta que está haciendo.
Pasar del 6 por ciento capitalino y acomodado a ganar una elección nacional se presenta como una larga marcha. Pero lo que es indiscutible es que Bayly ha obtenido, en un mes de provocaciones ingeniosas, lo que a otros les cuesta años y lo que otros pierden en unos pocos meses.
La fragua de Bayly, políticamente hablando, es su bien ganado narcisismo. Es un escritor torrencial y muchas veces talentoso, un comediante triunfal, un comunicador nato, un neurótico indiscreto y perverso que es capaz de anunciar pesares ficticios y hablar como un notario helado de su propia, inminente y fantasiosa muerte.
Bayly ha llegado a amarse tanto que si pudiera desdoblarse del todo se casaría consigo mismo.
Es también socialmente inimputable y ha logrado, gracias a su simpatía, que se le perdone todo. Las barbaridades que ha escrito, su admisión pública de que "no tiene puta idea de para qué quiere ser presidente", su prochilenismo fervoroso que lo empuja a plantear la virtual desaparición de las Fuerzas Armadas peruanas, sus oscuras escaramuzas con aquel amante argentino llamado Martín, su degradante persecución en contra de Diego Bertie –supuesta y ocasional pareja precoz del ahora candidato-, toda esa montaña de desatinos habría sepultado las ambiciones de cualquier mortal común y corriente.
Pero Bayly parece tocado por un dios pagano que lo aurolea de teflón y agüita santa, un ángel de la guarda que no lo desampara ni de noche ni de día (sobre todo de noche).
Pero si las locas ambiciones –locas pero legítimas- de este ego omnívoro explican parte de su candidatura, lo cierto, lo dolorosamente cierto, es que Bayly no estaría en la lid electoral si la clase política peruana hubiese hecho una mínima parte de sus tareas.
Es la ruina de la política peruana y el desastre de la educación aquello que explica, en el fondo, el fenómeno Bayly.
Si los partidos son siglas, vientres putos de alquiler, aglomeraciones sin ideas claras, o maquinarias enormes donde las elecciones internas se manipulan y envilecen –tal es el caso del Apra-, ¿qué pueden pensar los desafectos más jóvenes? Pues que un revulsivo esperpéntico nos puede caer bien. Bayly es un astuto fruto del desánimo de muchísimos jóvenes, de su asco por la política, de su rechazo a la farsa. Que quienes rechazan la farsa apuesten por Bayly parece una ironía autoinfligida. Y que su nicho electoral esté en las clases altas da una idea de que, en materia de valores, el desastre educacional del Perú va de la cima a la sima.
Si gente como García, Kouri, Castañeda -y muchos otros más- demuestran a diario que en el Perú la ética está demás y que valores como la honradez, el cumplimiento de la palabra empeñada, la prolijidad en el manejo del dinero público, han dejado de existir, ¿con qué vigas sostenemos la ilusión de país y de nación y de propósitos comunes?
Esto es una escombrera. De este Haití ético que es el Perú de hoy, puede salir cualquier ocurrencia, la más tesonera extravagancia, el capricho más ridículo.
Pero la escombrera también tiene una causa. Y esa causa es lo que podríamos llamar la actual hegemonía de la corrupción.
La corrupción es vieja en el Perú. Pero quien mejor la organizó, quien la convirtió en institución intersectorial y en manual de magisterio fue Alberto Fujimori.
Y en muchos aspectos, el fujimorismo, como clima y nube tóxica, sigue siendo protagónico.
El primer síntoma de esa supervivencia es que en el Perú actual ha crecido aún más la legión de ciudadanos que piensan que el robo es inevitable y que la coima tiene mucho de natural.
Esto no es anomia. La anomia es la prescindencia distante de leyes y de normas sociales.
Lo que pasa en el Perú actual es mucho más profunda y escabrosa. Aquí se aprecia, se estima, se alienta la corrupción.
Un corrupto exitoso en el Perú –y sobre todo en Lima, el epicentro de este cáncer- es alguien a quien muchos admiran. Mezcla de machismo, ignorancia, arribismo y propensión a tomar todos los atajos que se presenten, esta cultura de la corrupción, esta autorización tácita para que los encumbrados violen la ley o se hagan de fortunas vertiginosas, ha logrado arrinconar a la virtud y encumbrar a la fechoría llamándola "pragmatismo" y aun normalidad o destino.
Es cierto que en Chile o en Ecuador –o en Colombia y Brasil, para no hablar de los Estados Unidos- la corrupción asoma su pezuña de vez en cuando.
Pero, por lo general, cuando un escándalo de este tipo estalla en esos países hay un cierto revuelo, una sanción social, una intervención muchas veces enérgica de jueces y fiscales.
En pocos países la corrupción se premia o se celebra. Mi país, tocado por una infección de la que ya hablaba hace un siglo González Prada, ha desmantelado, gracias a García, el sistema que permitió encarcelar a algunos malandrines.
Es cierto que hubo un paréntesis de luz en todo este proceso. Y ese tramo soleado tuvo un nombre: Valentín Paniagua.
Pero recordemos qué pasó después. Después llegaron Toledo y PPK a "restaurar el orden". Entonces supimos que había una delgada línea roja que unía al hotel "Melody" con la fuga de Schutz, a Maiman con el lobismo aventajado de los amigotes de Toledo.
El fujimorismo había vuelto. Pero este era más letal.
Porque a Fujimori lo enfrentamos quienes estamos convencidos de que la democracia es irremplazable. Y entonces fue la batalla entre el despotismo sin ilustración de Fujimori y los valores de la democracia.
Con Toledo, para nuestra desgracia, se desacreditó la democracia. El mecanismo de regeneración del Perú se atascó en los negocios de las licitaciones y las concesiones. La transición se volvió intransitiva y murió con Paniagua.
No necesito abundar en detalles respecto de lo que ha significado el retorno de García.
Ese retorno ha sido la confirmación plena de que en el Perú la tendencia mayoritaria es considerar el bandidaje político como un asunto menor.
No digo que el señor Humala hubiese hecho un buen gobierno –en realidad, con la maleza que arrastró al parlamento habría hecho un gobierno espantoso y anarquizante-. Lo que digo es que tuvimos la oportunidad de elegir a Lourdes Flores, una mujer de centro y hasta ese momento sin tacha alguna, y la desperdiciamos. Optamos por "el mal menor".
El costo de esa opción ha sido enorme. Nunca sabremos cabalmente de qué tamaño es el actual saqueo del presupuesto nacional y de qué modo la podredumbre ha cundido, de arriba a abajo, desde la cabeza malograda a la circulación periférica, en los ministerios, los municipios, los gobiernos regionales, las instituciones.
Un problema mayor es que la corrupción que padecemos es incompatible con el capitalismo y el mercado. La corrupción no sólo roba sino que desalienta a la honestidad y destruye la meritocracia.
Si para ganar una licitación es mejor ser amigo que ser mejor y si algunas decisiones sobre gasto e inversión pasan por ciertas covachas del compadrismo porteño, ¿de qué liberalismo hablamos?
El capitalismo creador que cambió al mundo no se hizo con lodo sino con trabajo y con valores.
Un maremoto mundial lo ha cambiado casi todo. Lo que hacía Henry Ford ahora lo hacen gansters de la banca.
Pero volviendo a lo nuestro: si el Apra es ese padre que devora a sus hijos, si la oposición es ese silencio, si la prensa del entretenimiento ha derrotado a la prensa seria, si los partidos deambulan en busca de un líder perdido, entonces nadie debería sorprenderse ante lo que está sucediendo: Bayly propone terminar de vender el país y, al mismo tiempo, plantea una revolución. Esa revolución, sin embargo, se detiene en el matrimonio gay, o en el concordato con Roma. Quietismo en lo económico –para que acabemos de cerrar lo poco de industria que nos queda- y audacias de segunda para el cojudeo. Buena fórmula. Malos tiempos.

Tuesday, February 2, 2010

Contraloría “dizque” pone en marcha segundo operativo anticorrupción en 19 ciudades del país

http://www.larepublica.pe/politica/01/02/2010/contraloria-revela-casos-de-corrupcion

http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=J8HrqHbMwnc=

Estas ultimas semanas, la fiebre electoral y el ‘lavado de cara’ del gobierno de turno esta entrando en primera guía. En adición a la oficialización de la Comisión de Alto Nivel de Corrupción, el contralor que en paz descasaba, ha sido resucitado. El objetivo del Gobierno Central y el de las instituciones afines a este es simple, y esta es, el de continuar con la manipulación electoral de la población peruana pretendiendo que el saqueo del erario nacional no es una realidad.

Como parte de esta propaganda mediática, siguiendo la lógica de Mulder quien pide “celeridad en la investigación para el tema de los audios de Business Track", la Contraloría General de la República informa que “ha puesto en marcha un segundo operativo “Cóndor” para descubrir nuevos casos de corrupción en 19 ciudades del país”. Los resultados, como si nadie conociera lo que ocurre en el Perú y que los hechos derivan desde el mismo Gobierno Central, serán publicados en el mes de Abril. De acuerdo al Contralor Khoury Salazar, este operativo, será “más grande que el anterior ¿? porque se estiman casos de corrupción en términos de mayor volumen, obras y operaciones comerciales".

Según Khoury Salazar en esta oportunidad se ha "identificado obras y transacciones no por 70 millones de soles, sino por 466 millones de soles”. Los resultados, se dice, derivan de la secuencia de actividades que han sido implementados como resultado del primer operativo. También se explica, que en los “últimos años la Contraloría ha recibido tres mil denuncias ciudadanos sobre casos de corrupción” y estas han sido tomadas en consideración para “descubrir” ¿? nuevos casos.

Lo curiosos es, que sin embargo la nota indica acciones de “lucha contra la corrupción” y esta es presentad en forma positivista, Khoury Salazar hace un hincapié y se queja que la Contraloría no tiene la independencia ni la autonomía necesaria para ejecutar sus acciones con mayor temperamento.

Si se viviera en otro país en donde la pulcritud de los gobernantes son reconocidos, la queja ameritaría comentario de preocupación, pero como los hechos se dan en nuestro Perú, en donde la corrupción es rampante y esta actividad delincuencial es usado como medio protocolar por el gobierno de turno, la queja no amerita discernió alguno. El Contralor es conocedor de estos hechos desde el momento en el que ha sido nombrado para tal cargo y no ha públicamente denunciado estas acciones en cuanto ha notado interferencia en sus actividades como contralor. Es así que el Contralor indica, que “de los 756 oficinas de control institucional”, la contraloría solamente dirige 184 y el resto son dependientes laboralmente de las instituciones que supuestamente deben ser fiscalizado por la Contraloría.

Esperamos que la población peruana no caiga en este juego y que en las próximas elecciones su participación sea crítica y ello refleje con la elección de representantes capaces y no inmersos en actos deshonestos.