Fuente: http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20101002/8/node/292259/todos/15
Casos. El próximo año, según la procuradoría pública. La mayoría de los 7,042 procesos se desarrolla en provincias. En Lima hay mil casos.
La Procuraduría Pública Anticorrupción asume la defensa del Estado en 7,042 procesos vinculados a casos de corrupción y el próximo año podría elevarse a 8 mil, con la entrada el vigencia del Nuevo Código Procesal Penal, para funcionarios públicos involucrados en casos de corrupción.
Así lo indicó el procurador Jorge Luis Caldas, quien explicó además que en la actualidad, en Lima, registran procesos un total de 248 causas emblemáticas, mientras que en provincias 321.
Dijo además que con la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal, solo en Lima tendrán 528 casos en etapa preliminar y 335 en etapa de instrucción. Mientras que en provincias será de 890 y 1 mil 571 en el orden antes mencionado.
El procurador señaló que la competencia de la procuraduría a su cargo está referida a los delitos contra la administración pública, corrupción de funcionarios, peculado y concusión.
Fuente: http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20101002/7/node/292253/todos/15
Sentencian a Montesinos, Hermoza y Martin Rivas a 25 años de cárcel
Grupo Colina. Junto a Fujimori, fueron autores mediatos de 25 asesinatos. Veredicto resalta que las víctimas eran civiles sin vinculación con organismos terroristas y que el Ejército dio un valioso aporte a la pacificación del país.
César Romero y Ana Véliz.
Tras un juicio extenso, complicado y lleno de obstáculos, la Primera Sala Penal Especial sentenció ayer a 19 jefes y agentes del grupo Colina a penas de 4 a 25 años de cárcel, por los crímenes de Barrios Altos, El Santa y el asesinato del periodista Pedro Yauri.
La sentencia estableció que el grupo Colina recibió apoyo económico y logístico de los altos mandos del Ejército y de la presidencia de la República. Sin embargo, el tribunal resaltó que no estamos ante delitos cometidos por el Estado, sino por un grupo al margen de la ley que utilizó una institución militar para sus actividades contando con un manto de impunidad.
También se resaltó que Colina fue diseñado por Vladimiro Montesinos y jefes militares que eran sus amigos, con la aprobación del ex presidente Alberto Fujimori. Igualmente, se establece que aun cuando su objetivo fue enfrentar a terroristas, solo mató a personas civiles: 15 en Barrios Altos, incluido un niño, 9 en El Santa y Pedro Yauri.
La sentencia resalta que ninguna víctimas era terrorista o tenía vínculos con el terrorismo. En el mismo sentido se reconoció el valioso aporte del Ejército a la pacificación del país. La sentencia dispone que sigan las indagaciones para encontrar el cuerpo de Yauri.
Las penas, igual que Fujimori
Los principales jefes de Colina: Montesinos, y los generales Nicolás Hermoza Ríos, Julio Salazar Monroe y Juan Rivero Lazo cumplirán 25 años de cárcel como autores mediatos de los delitos de homicidio calificado y asociación ilícita.
La misma pena recibieron los jefes operativos del destacamento: Santiago Martin Rivas y Carlos Pichilingue Guevara, como coautores de homicidio de 25 personas.
Es decir, recibieron la misma pena impuesta el 20 de julio del año pasado al “jefe de jefes” del grupo Colina: el ex presidente Alberto Fujimori, recluido en la prisión especial de la Diroes.
Otros tres jefes militares, los coroneles Federico Navarro Pérez, Fernando Rodríguez Zabalbescoa y Alberto Pinto Cárdenas, recibieron 15 años de cárcel. En el caso de Pinto lo condenaron por mayoría, pues la juez Hilda Piedra consideró que debió ser absuelto.
Los jefes de los subgrupos de Colina y los agentes más sanguinarios, Nelson Carbajal García, Ángel Pino Díaz, Jesús Sosa Saavedra “Kerosene” y Wilmer Yarlequé Ordinola, cumplirán 20 años de cárcel.
Todos ellos apelaron la sentencia ante la Corte Suprema, excepto Montesinos que se reservó ese derecho para hacerlo después.
Absueltos
El tribunal absolvió a 11 jefes militares y agentes: Carlos Indacochea Ballón, Víctor Silva Mendoza, Luis Cubas Portal, Máximo Cáceda Pedemonte, Estela Cárdenas, Shirley Rojas. Además, a Juan Vargas Ochochoque, Luis Arce, Manuel Hinojosa, Julio Salazar y Juan Pampa Quilla.
Es de resaltar que el tribunal reconoció a favor del coronel EP (r) Silva Mendoza y el agente operativo Vargas Ochochoque el principio de obediencia debida, por lo que recibieron órdenes para apoyar al grupo Colina, pero sin conocer sus reales actividades.
Los crímenes
Yauri. El 24 de junio de 1992 el periodista Pedro Yauri fue sacado de su casa por seis encapuchados y nunca más fue visto.
BArrios Altos. El 3 de noviembre de 1991 se acribilló a 15 personas del jirón Huanta Nº 840 en Barrios Altos, entre ellos el niño de ocho años Javier Ríos Rojas.Santa. El 2 de mayo de 1992 nueve campesinos fueron secuestrados y asesinados en El Santa, Chimbote.
Una sentencia ejemplar que se hizo esperar
La lectura de sentencia debió comenzar a las 9.30 am. pero las juezas Inés Villa, Inés Tello e Hilda Piedra no lograron concluir el debate a tiempo y pospusieron la audiencia para las 2.00 pm. El fallo se leyó entre las 3.00 de la tarde y las 5.30 de la tarde en la sede judicial de la Base Naval.
La jueza Inés Tello explicó que la sentencia, que se publicará íntegramente en la página web del Poder Judicial, consta de 840 páginas, que incluyen 11 capítulos en los que se describen los hechos y se señalan los delitos y hechos probados.
Por la mañana, un oportunista Vladimiro Montesinos aprovechó la presencia de la prensa para mostrar un libro y agradecer a, según él, los 3,671 amigos que tiene en la red social Facebook.
Los jefes y suboficiales de inteligencia procesados entonaron el Himno del Ejército. Incluso, Jesús Sosa Saavedra “Kerosene” hizo vivas al Ejército con el puño en alto, lo que hacía suponer que iban preparados a hacer escándalo, pero los mantuvieron calmados.
La Sala de audiencias de la sede judicial de la Base Naval del Callao estuvo llena de tope a tope con los familiares de los acusados y de las víctimas del grupo Colina.
"DONDE SE PONE EL DEDO, SALTA LA PUS" - El privilegio del corrupto no debe anteponerse a nuestro derecho de desarrollo e integración a un mundo más moderno.
Saturday, October 2, 2010
Thursday, September 16, 2010
Tuesday, September 14, 2010
Hoy se cumplen 10 años del video Kouri-Montesinos: la memoria es muy frágil
Fuente: http://elcomercio.pe/noticia/638907/hoy-se-cumplen-10-anos-video-kouri-montesinos-memoria-muy-fragil
La difusión del “vladivideo” marcó el fin del régimen de Alberto Fujimori. Increíblemente, pese a la corrupción de su gobierno, su hija Keiko lidera los sondeos para la presidencia
Por: Martín León Espinosa
Hace diez años un video quebró la estructura de una dictadura que se creía indestructible. Mostró lo que hacía un régimen para mantenerse en el poder. Reveló lo que era un secreto a voces: la corrupción generalizada del régimen de Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos.
Vea aquí la línea temporal de la caída de Alberto Fujimori.
El 14 de setiembre del 2000, en una sala del hotel Bolívar, se vio por primera vez a Montesinos pagándole 15 mil dólares al entonces congresista Alberto Kouri para que se pasara de la oposición al oficialismo. Desde ese momento, el fujimontesinismo y el panorama político del país cambiaron por completo.
Sin proponérselo, el asesor arrastró a su socio hacia un callejón sin salida. Como recuerda el ex defensor del Pueblo Jorge Santistevan de Noriega, Fujimori quedó “absolutamente impotente ante el efecto devastador del video”. Por eso, dos días después, la noche del 16 de setiembre, el entonces mandatario anunció la convocatoria a nuevas elecciones y la desactivación del Servicio de Inteligencia Nacional (aunque no deslindó con Montesinos). Dos meses después, desde Japón, renunció vía fax.
VIVITO Y COLEANDOHoy se cumple una década del primer ‘vladivideo’. Luego de que se hizo público, muchos creyeron que el fujimorismo había llegado a su fin, pero no fue así. Solo quedó en coma y, en los siguientes años, aunque nunca llegó a ser el mismo, comenzó a dar síntomas de vida. No solo debido a sus seguidores, sino al mismo Fujimori, quien desde que llegó a Japón empezó a planear su retorno al Perú.
El congresista Carlos Raffo, estrecho colaborador del ex mandatario desde la campaña del 2000, recuerda que Fujimori lo llamó pocos días después de dimitir, el 23 de noviembre, para pedirle que lo ayudara en su proyecto de volver al Perú y hacer resurgir el fujimorismo.
“Tan clara la tenía que, cuando lo visité por primera vez en Japón [en diciembre del 2000], me dijo que realizara ‘focus group’ con fujimoristas […] Obviamente no estaba pensando cómo, pero tenía la idea de defenderse [de los juicios] y de postular otra vez a la presidencia [en el 2006] o llevar una lista al Congreso [lo que finalmente sucedió] para que hiciera su defensa política”.
Raffo dice que el camino fue más difícil de lo que esperaban, sobre todo después del 2005, cuando fue detenido en Chile. Ese momento fue clave para el fujimorismo. Nuevamente arrinconado, Fujimori le entregó el liderazgo a su hija Keiko, quien había sido su primera dama en los últimos años de la dictadura.
Por eso, ella empezó a tener más presencia mediática y encabezó la lista congresal fujimorista de los comicios generales del 2006 (en los que logró el mayor número de votos en el país, 602.869, según información de la ONPE).
Desde entonces, Keiko ha alegado que su padre sufre una persecución política. También ha intentado resaltar los logros de su gobierno y hacer una diferenciación entre Fujimori y Montesinos.
Para Raffo, el deslinde ha sido parte fundamental de la estrategia. “Esa es la realidad porque son cosas totalmente distintas. El gran reto era hacer ese deslinde. Montesinos es Montesinos y sus delitos son sus delitos”, argumenta.
Jorge Santistevan cree que esa diferenciación le ha traído frutos al fujimorismo.
“Hay que reconocer que tienen una fuerza electoral importante a través de las encuestas y que Keiko basa su discurso en un claro deslinde con la corrupción de Montesinos, que le da resultados”, afirma.
Según la última encuesta nacional que Ipsos Apoyo elaboró por encargo de El Comercio, Keiko Fujimori, la candidata del fujimorismo para las elecciones generales del próximo año, está empatada en el primer lugar (con 20%) de la intención de voto para la presidencia con el alcalde limeño Luis Castañeda Lossio.
El periodista y escritor Luis Jochamowitz cree que la alta aceptación tiene una explicación familiar: la relación paterna. “Se dice que ningún político puede endosar sus votos, y lo que ha sucedido con Keiko Fujimori es que los ha heredado a través del vínculo de parentesco”, explica.
“En amplios sectores de la población queda la idea de un Fujimori fuerte. Eso se representa en la votación que tiene su hija Keiko. O sea, no ha desaparecido la fuerza del fujimorismo”, precisa Santistevan.
CUESTIÓN DE MEMORIALa memoria es frágil, dice el médico psiquiatra y psicoanalista Alberto Péndola, cuando esboza una explicación sobre la aceptación que tiene Keiko Fujimori en las encuestas.
Para Péndola, que la hija del ex mandatario encabece los sondeos demuestra que la gente tiende a acordarse de lo bueno y olvidar lo malo del gobierno de su padre.
“Pero se debe recordar lo bueno, lo malo y lo feo”, dice, a modo de recomendación para que la ciudadanía tenga una idea completa de lo que puede representar esa opción política, de la que hace una crítica.
“Nuestra sociedad es incapaz de articular propuestas más saludables en las que el requisito no sea ‘qué importa que robe con tal de que haga obras’, y sí el de respetar la ley”, comenta.
Jochamowitz explica de otra manera el apoyo a Fujimori en los sondeos: “Las otras alternativas políticas son mediocres e incapaces. Así hay la posibilidad de crecer [en apoyo] para cualquiera que tenga algo que presentar, sin que diga mucho”.
“La repetición de elección tras elección va creando hábitos, conformismo. No creo que la gente sepa más o vote por su autoridades con más conocimiento”, agrega.
Esas podrían ser explicaciones de por qué personajes relacionados con el fujimontesinismo intentan (Fernán Altuve, Federico Salas Guevara) o intentaron (Álex Kouri –antes de ser tachado estuvo segundo en los sondeos para la Alcaldía de Lima–, Luis Cáceres Velásquez o Absalón Vásquez) alcanzar alcaldías y presidencias regionales en los próximos comicios de octubre.
Así como los de ellos, ¿cuántos otros casos habrá en las elecciones generales del próximo año?
PARA RECORDARLas sentencias del megajuicioViolaciones de DD.HH.Entre los juicios que se siguieron a Alberto Fujimori, los más importantes fueron los casos Barrios Altos y La Cantuta, y los secuestros de Gustavo Gorriti y Samuel Dyer. Por esos procesos, en el 2009 fue condenado a 25 años de prisión. En enero de este año se ratificó la pena.
CorrupciónFujimori fue sentenciado a seis años de cárcel por actos de corrupción tras ser hallado culpable por los casos de congresistas tránsfugas, interceptación telefónica y compra de Cable Canal de Noticias (CCN). También debe pagar S/.24’060.216 y S/.3’000.000 de reparación a cada uno de los agraviados por las interceptaciones.
AllanamientoPor el allanamiento ilegal de la casa de la esposa de Vladimiro Montesinos, Trinidad Becerra, Fujimori fue condenado a seis años de cárcel.
La CTS del ‘Doc’En apenas una semana fue condenado a 7 años de cárcel tras admitir que había realizado el pago irregular de US$15 millones a Montesinos por una CTS que no le correspondía. El ‘Doc’ huyó con esa plata y Fujimori, para ocultar el pago, devolvió esa suma pero en billetes de origen desconocido.
La memoria de los peruanos es muy frágil. Pese a que la corrupción ha calado hasta el más profundo de nuestra fábrica social, tenemos como presidente a un personaje que ha sido acusado de lo más innoble. Ahora tan pronto de acabar su segundo periodo se beneficia del bajo nivel moral político de la población y presta apoyo ciego a dos personajes que le garantizaran la impunidad. Auque es de lamentar, Keiko y Castañeda son garantía de ese continuismo, de ese antro que se llama corrupción y de esa insensatez que se llama masoquismo político y falta de educación cívica de la población (ASACLC).
La difusión del “vladivideo” marcó el fin del régimen de Alberto Fujimori. Increíblemente, pese a la corrupción de su gobierno, su hija Keiko lidera los sondeos para la presidencia
Por: Martín León Espinosa
Hace diez años un video quebró la estructura de una dictadura que se creía indestructible. Mostró lo que hacía un régimen para mantenerse en el poder. Reveló lo que era un secreto a voces: la corrupción generalizada del régimen de Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos.
Vea aquí la línea temporal de la caída de Alberto Fujimori.
El 14 de setiembre del 2000, en una sala del hotel Bolívar, se vio por primera vez a Montesinos pagándole 15 mil dólares al entonces congresista Alberto Kouri para que se pasara de la oposición al oficialismo. Desde ese momento, el fujimontesinismo y el panorama político del país cambiaron por completo.
Sin proponérselo, el asesor arrastró a su socio hacia un callejón sin salida. Como recuerda el ex defensor del Pueblo Jorge Santistevan de Noriega, Fujimori quedó “absolutamente impotente ante el efecto devastador del video”. Por eso, dos días después, la noche del 16 de setiembre, el entonces mandatario anunció la convocatoria a nuevas elecciones y la desactivación del Servicio de Inteligencia Nacional (aunque no deslindó con Montesinos). Dos meses después, desde Japón, renunció vía fax.
VIVITO Y COLEANDOHoy se cumple una década del primer ‘vladivideo’. Luego de que se hizo público, muchos creyeron que el fujimorismo había llegado a su fin, pero no fue así. Solo quedó en coma y, en los siguientes años, aunque nunca llegó a ser el mismo, comenzó a dar síntomas de vida. No solo debido a sus seguidores, sino al mismo Fujimori, quien desde que llegó a Japón empezó a planear su retorno al Perú.
El congresista Carlos Raffo, estrecho colaborador del ex mandatario desde la campaña del 2000, recuerda que Fujimori lo llamó pocos días después de dimitir, el 23 de noviembre, para pedirle que lo ayudara en su proyecto de volver al Perú y hacer resurgir el fujimorismo.
“Tan clara la tenía que, cuando lo visité por primera vez en Japón [en diciembre del 2000], me dijo que realizara ‘focus group’ con fujimoristas […] Obviamente no estaba pensando cómo, pero tenía la idea de defenderse [de los juicios] y de postular otra vez a la presidencia [en el 2006] o llevar una lista al Congreso [lo que finalmente sucedió] para que hiciera su defensa política”.
Raffo dice que el camino fue más difícil de lo que esperaban, sobre todo después del 2005, cuando fue detenido en Chile. Ese momento fue clave para el fujimorismo. Nuevamente arrinconado, Fujimori le entregó el liderazgo a su hija Keiko, quien había sido su primera dama en los últimos años de la dictadura.
Por eso, ella empezó a tener más presencia mediática y encabezó la lista congresal fujimorista de los comicios generales del 2006 (en los que logró el mayor número de votos en el país, 602.869, según información de la ONPE).
Desde entonces, Keiko ha alegado que su padre sufre una persecución política. También ha intentado resaltar los logros de su gobierno y hacer una diferenciación entre Fujimori y Montesinos.
Para Raffo, el deslinde ha sido parte fundamental de la estrategia. “Esa es la realidad porque son cosas totalmente distintas. El gran reto era hacer ese deslinde. Montesinos es Montesinos y sus delitos son sus delitos”, argumenta.
Jorge Santistevan cree que esa diferenciación le ha traído frutos al fujimorismo.
“Hay que reconocer que tienen una fuerza electoral importante a través de las encuestas y que Keiko basa su discurso en un claro deslinde con la corrupción de Montesinos, que le da resultados”, afirma.
Según la última encuesta nacional que Ipsos Apoyo elaboró por encargo de El Comercio, Keiko Fujimori, la candidata del fujimorismo para las elecciones generales del próximo año, está empatada en el primer lugar (con 20%) de la intención de voto para la presidencia con el alcalde limeño Luis Castañeda Lossio.
El periodista y escritor Luis Jochamowitz cree que la alta aceptación tiene una explicación familiar: la relación paterna. “Se dice que ningún político puede endosar sus votos, y lo que ha sucedido con Keiko Fujimori es que los ha heredado a través del vínculo de parentesco”, explica.
“En amplios sectores de la población queda la idea de un Fujimori fuerte. Eso se representa en la votación que tiene su hija Keiko. O sea, no ha desaparecido la fuerza del fujimorismo”, precisa Santistevan.
CUESTIÓN DE MEMORIALa memoria es frágil, dice el médico psiquiatra y psicoanalista Alberto Péndola, cuando esboza una explicación sobre la aceptación que tiene Keiko Fujimori en las encuestas.
Para Péndola, que la hija del ex mandatario encabece los sondeos demuestra que la gente tiende a acordarse de lo bueno y olvidar lo malo del gobierno de su padre.
“Pero se debe recordar lo bueno, lo malo y lo feo”, dice, a modo de recomendación para que la ciudadanía tenga una idea completa de lo que puede representar esa opción política, de la que hace una crítica.
“Nuestra sociedad es incapaz de articular propuestas más saludables en las que el requisito no sea ‘qué importa que robe con tal de que haga obras’, y sí el de respetar la ley”, comenta.
Jochamowitz explica de otra manera el apoyo a Fujimori en los sondeos: “Las otras alternativas políticas son mediocres e incapaces. Así hay la posibilidad de crecer [en apoyo] para cualquiera que tenga algo que presentar, sin que diga mucho”.
“La repetición de elección tras elección va creando hábitos, conformismo. No creo que la gente sepa más o vote por su autoridades con más conocimiento”, agrega.
Esas podrían ser explicaciones de por qué personajes relacionados con el fujimontesinismo intentan (Fernán Altuve, Federico Salas Guevara) o intentaron (Álex Kouri –antes de ser tachado estuvo segundo en los sondeos para la Alcaldía de Lima–, Luis Cáceres Velásquez o Absalón Vásquez) alcanzar alcaldías y presidencias regionales en los próximos comicios de octubre.
Así como los de ellos, ¿cuántos otros casos habrá en las elecciones generales del próximo año?
PARA RECORDARLas sentencias del megajuicioViolaciones de DD.HH.Entre los juicios que se siguieron a Alberto Fujimori, los más importantes fueron los casos Barrios Altos y La Cantuta, y los secuestros de Gustavo Gorriti y Samuel Dyer. Por esos procesos, en el 2009 fue condenado a 25 años de prisión. En enero de este año se ratificó la pena.
CorrupciónFujimori fue sentenciado a seis años de cárcel por actos de corrupción tras ser hallado culpable por los casos de congresistas tránsfugas, interceptación telefónica y compra de Cable Canal de Noticias (CCN). También debe pagar S/.24’060.216 y S/.3’000.000 de reparación a cada uno de los agraviados por las interceptaciones.
AllanamientoPor el allanamiento ilegal de la casa de la esposa de Vladimiro Montesinos, Trinidad Becerra, Fujimori fue condenado a seis años de cárcel.
La CTS del ‘Doc’En apenas una semana fue condenado a 7 años de cárcel tras admitir que había realizado el pago irregular de US$15 millones a Montesinos por una CTS que no le correspondía. El ‘Doc’ huyó con esa plata y Fujimori, para ocultar el pago, devolvió esa suma pero en billetes de origen desconocido.
La memoria de los peruanos es muy frágil. Pese a que la corrupción ha calado hasta el más profundo de nuestra fábrica social, tenemos como presidente a un personaje que ha sido acusado de lo más innoble. Ahora tan pronto de acabar su segundo periodo se beneficia del bajo nivel moral político de la población y presta apoyo ciego a dos personajes que le garantizaran la impunidad. Auque es de lamentar, Keiko y Castañeda son garantía de ese continuismo, de ese antro que se llama corrupción y de esa insensatez que se llama masoquismo político y falta de educación cívica de la población (ASACLC).
Saturday, August 28, 2010
La corrupción realmente existente
http://www.larepublica.pe/claro-y-directo/27/08/2010/la-corrupcion-realmente-existente
Por Augusto Álvarez Rodrich (alvarezrodrich@larepublica.com.pe)
Sin liderazgo para encararla, la corrupción sigue en alza.
El presidente del Consejo de Defensa Judicial del Estado, Daniel Figallo, ha hecho una denuncia que es gravísima pues implica con la corrupción a 166 jueces. Pero esto no es tan grave como la indiferencia que una advertencia de esa naturaleza produce en el país.
Figallo, cuya actuación se enmarca en el paraguas establecido por el ministro de Justicia, Víctor García Toma, quien no ha ocultado su desazón por la manera sospechosa como se desempeñan los jueces, ha realizado una señalización inusual de un grupo de magistrados implicados en actos irregulares.
Algunos de ellos son tan graves como el narcotráfico, el cual sería el problema de 44 de los 166 jueces incluidos en esta lista.
Estos vocales habrían favorecido de manera irregular a mafias dedicadas al tráfico ilícito de drogas y al lavado de dinero.
Hace poco, el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, le solicitó a Figallo que le diera los nombres precisos de los magistrados corruptos. Cuando se los dio, sin embargo, su respuesta fue que “decir que un juez es corrupto porque falló en determinado sentido es una presión inaceptable, un chantaje”.
La convicción política que existe en el país para combatir a la corrupción es muy escasa, y a la gente esto le está molestando cada vez más, tal como lo evidencia la encuesta reciente que Proética le encargó a Ipsos-Apoyo, al punto que se confirma que la corrupción se ha vuelto la preocupación principal de los peruanos.
Según Proética, el resultado más destacado es que ocho de cada diez peruanos le reclaman al gobierno no tener liderazgo (76%) ni eficiencia (83%) en la lucha contra la corrupción durante estos años. Asimismo, la mitad de los encuestados opina que el gobierno no tiene interés por esta lucha, mientras que solo el 16% le reconoce algún nivel de compromiso real.
Lo bueno de esto es que la población está tomando cada vez mayor consciencia de que la corrupción es un grave problema nacional que, entre otras consecuencias, afecta la calidad de vida de los ciudadanos, especialmente de los más pobres. Pero la mala noticia es que, a todas luces, este problema les interesa un pepino a los principales sectores políticos del país.
Mientras esto ocurre, la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción se ve inmersa en pleitos como el que protagonizan el presidente del Poder Judicial Villa Stein y el presidente del Tribunal Constitucional, Carlos Mesía; y la campaña electoral para la elección de Lima empieza a deslizarse creyendo –ilusa o interesadamente– que, sin Alex Kouri en la carrera, la decencia ya derrotó a la corrupción.
En el Perú las cosas están de cabezas. El Poder Judicial, en más de una oportunidad ha sido nombrado como una de las instituciones más corruptas del Aparato Estatal. De acuerdo a ello, la cabeza del Poder Judicial es ambivalente y refleja lo que el actual gobierno quiere de esta institución. Al actual gobierno no le conviene una independiente y eficiente administración de justicia. Tampoco le conviene una modernización de este aparato de poder. La modernización y la independencia jurídica le traerían muchos problemas a Alan y sus acólitos. Primeramente tendrían que responder sobre los muchos cargos de corrupción que se le acusan. Luego sobre los crímenes de lesa humanidad (ASACLC).
Por Augusto Álvarez Rodrich (alvarezrodrich@larepublica.com.pe)
Sin liderazgo para encararla, la corrupción sigue en alza.
El presidente del Consejo de Defensa Judicial del Estado, Daniel Figallo, ha hecho una denuncia que es gravísima pues implica con la corrupción a 166 jueces. Pero esto no es tan grave como la indiferencia que una advertencia de esa naturaleza produce en el país.
Figallo, cuya actuación se enmarca en el paraguas establecido por el ministro de Justicia, Víctor García Toma, quien no ha ocultado su desazón por la manera sospechosa como se desempeñan los jueces, ha realizado una señalización inusual de un grupo de magistrados implicados en actos irregulares.
Algunos de ellos son tan graves como el narcotráfico, el cual sería el problema de 44 de los 166 jueces incluidos en esta lista.
Estos vocales habrían favorecido de manera irregular a mafias dedicadas al tráfico ilícito de drogas y al lavado de dinero.
Hace poco, el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, le solicitó a Figallo que le diera los nombres precisos de los magistrados corruptos. Cuando se los dio, sin embargo, su respuesta fue que “decir que un juez es corrupto porque falló en determinado sentido es una presión inaceptable, un chantaje”.
La convicción política que existe en el país para combatir a la corrupción es muy escasa, y a la gente esto le está molestando cada vez más, tal como lo evidencia la encuesta reciente que Proética le encargó a Ipsos-Apoyo, al punto que se confirma que la corrupción se ha vuelto la preocupación principal de los peruanos.
Según Proética, el resultado más destacado es que ocho de cada diez peruanos le reclaman al gobierno no tener liderazgo (76%) ni eficiencia (83%) en la lucha contra la corrupción durante estos años. Asimismo, la mitad de los encuestados opina que el gobierno no tiene interés por esta lucha, mientras que solo el 16% le reconoce algún nivel de compromiso real.
Lo bueno de esto es que la población está tomando cada vez mayor consciencia de que la corrupción es un grave problema nacional que, entre otras consecuencias, afecta la calidad de vida de los ciudadanos, especialmente de los más pobres. Pero la mala noticia es que, a todas luces, este problema les interesa un pepino a los principales sectores políticos del país.
Mientras esto ocurre, la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción se ve inmersa en pleitos como el que protagonizan el presidente del Poder Judicial Villa Stein y el presidente del Tribunal Constitucional, Carlos Mesía; y la campaña electoral para la elección de Lima empieza a deslizarse creyendo –ilusa o interesadamente– que, sin Alex Kouri en la carrera, la decencia ya derrotó a la corrupción.
En el Perú las cosas están de cabezas. El Poder Judicial, en más de una oportunidad ha sido nombrado como una de las instituciones más corruptas del Aparato Estatal. De acuerdo a ello, la cabeza del Poder Judicial es ambivalente y refleja lo que el actual gobierno quiere de esta institución. Al actual gobierno no le conviene una independiente y eficiente administración de justicia. Tampoco le conviene una modernización de este aparato de poder. La modernización y la independencia jurídica le traerían muchos problemas a Alan y sus acólitos. Primeramente tendrían que responder sobre los muchos cargos de corrupción que se le acusan. Luego sobre los crímenes de lesa humanidad (ASACLC).
Wednesday, August 11, 2010
¿Cómo estudiaron los Fujimori?
Fuente: http://www.otramirada.pe/
La semana que pasó nos dejó una excelente noticia: se abrió una investigación seria a Keiko, Hiro y Sachie Fujimori por enriquecimiento ilícito debido al financiamiento de sus estudios universitarios. Como confirmó La República, es la primera vez que se investiga a la candidata del fujimorismo a la Presidencia de la República y a sus hermanos. Anteriormente, la familia Fujimori fue mencionada como beneficiaria de enriquecimiento ilícito y peculado en la investigación que se le siguió a Alberto Fujimori por los mismos delitos; sin embargo, no se les había abierto una investigación a estos personajes como cómplices de este hecho.
Desde el año pasado, Otra Mirada, se pregunta ¿quién financió los estudios de los hermanos Fujimori? Resulta imposible que Alberto Fujimori hubiera podido costear un total de 3 millones 211 mil 883 soles en la educación de sus hijos pues este monto es demasiado para un ex presidente que nunca recogió su sueldo presidencial, ni el de cesante de la universidad Agraria de La Molina. Además, si bien el ex presidente afirmó que había pagado los estudios de sus hijos con la venta de un terreno en el pasaje Pinerolo (669 mil 500 dólares), luego se comprobó que esto no era cierto pues Vladimiro Montesinos declaró que el dinero para los estudios de los hijos de Fujimori salían del “fondo de contingencia”.
No obstante, apenas la noticia llegó a los medios de comunicación, representantes del fujimorismo mostraron su indignación frente a lo que consideran una investigación sin sentido. Olvidan los fujimoristas que diversos peritajes contables han determinado los montos gastados por Alberto Fujimori en la educación de sus hijos, lo cual incluye los viajes (US$ 453,600) y alquileres (US$109,200) y que semejante cifra no podría haberse alcanzado ni con la venta supuesta de la casa en Pinerolo ni con su sueldo presidencial o de la Universidad Agraria. Pero, además, olvidan los fujimoristas que Keiko Fujimori ha sido Primera Dama de la Nación y ha manejado recursos del estado, lo cual, de acuerdo a la Convención Interamericana contra la Corrupción, firmada por el Perú en el año 1996, la convierten automáticamente en funcionaria pública.
No se trata pues de una investigación injustificada como ciertos personajes pretenden afirmar, ya que Keiko Fujimori y sus hermanos no tendrían por qué haber preguntado a su padre de dónde conseguía los fondos para pagar su universidad. La fiscalía debería investigar el grado de complicidad en el que los Fujimori podrían estar incursos. Además, el caso de Keiko Fujimori es especial ya que además del delito de complicidad, esta candidata presidencial pretende encubrir su responsabilidad por haber sido funcionaria pública y manejar irregularmente fondos del Estado.
Finalmente, resulta absurdo que algunos analistas sugieran que en vista de encontrarnos en medio de un contexto electoral, deba dejarse de lado esta investigación porque tendría motivaciones políticas. Si los candidatos no son capaces de mostrar una hoja de vida intachable o responder por sospechas, es un deber del Ministerio Público abrirles la investigación pertinente y un derecho de la población saber a quiénes no debería otorgar su voto en las futuras elecciones.
Estos hechos solo muestran el nivel de corrupción que existía durante el gobierno dictatorial de Fujimori. Es conocido que estos personajes, debido a su bajo nivel moral y compromiso político con los que dicen gobernar, tienden a despilfarrar dinero que no les corresponde. Los beneficiados son los directos familiares y los acólitos que le cuidan las espaldas y los bolsillos.
El gobierno actual también convive con esta bajeza y es la razón para que estos individuos sigan abusando del “poder” que tienen. La historia nos dice que el Perú, en esta su vida republicana, pudo haberse desarrollado enormemente pero debido a los “gobernantes” que hemos tenido, nuestros con-nacionales aun siguen viviendo en la pobreza material, moral y espiritual.
Es una vergüenza que en estas épocas, en donde las economías se desarrollan en base al conocimiento moderno y de reciprocidad universal, estemos aun pululando en medio de esta masa de ineptos que lo que único que saben es celebrar la mediocridad e implantar el robo descarado de las arcas de los gobiernos que dicen reinar. En sociedades modernas, Keiko, Alan y los otros personajes como Castañeda ya hubieran desaparecido de la escena política o en caso contrario, si las investigaciones de los cargos que se les acusan fueran administradas con independencia, probidad y entereza, estarían tras las rejas (ASACLC).
La semana que pasó nos dejó una excelente noticia: se abrió una investigación seria a Keiko, Hiro y Sachie Fujimori por enriquecimiento ilícito debido al financiamiento de sus estudios universitarios. Como confirmó La República, es la primera vez que se investiga a la candidata del fujimorismo a la Presidencia de la República y a sus hermanos. Anteriormente, la familia Fujimori fue mencionada como beneficiaria de enriquecimiento ilícito y peculado en la investigación que se le siguió a Alberto Fujimori por los mismos delitos; sin embargo, no se les había abierto una investigación a estos personajes como cómplices de este hecho.
Desde el año pasado, Otra Mirada, se pregunta ¿quién financió los estudios de los hermanos Fujimori? Resulta imposible que Alberto Fujimori hubiera podido costear un total de 3 millones 211 mil 883 soles en la educación de sus hijos pues este monto es demasiado para un ex presidente que nunca recogió su sueldo presidencial, ni el de cesante de la universidad Agraria de La Molina. Además, si bien el ex presidente afirmó que había pagado los estudios de sus hijos con la venta de un terreno en el pasaje Pinerolo (669 mil 500 dólares), luego se comprobó que esto no era cierto pues Vladimiro Montesinos declaró que el dinero para los estudios de los hijos de Fujimori salían del “fondo de contingencia”.
No obstante, apenas la noticia llegó a los medios de comunicación, representantes del fujimorismo mostraron su indignación frente a lo que consideran una investigación sin sentido. Olvidan los fujimoristas que diversos peritajes contables han determinado los montos gastados por Alberto Fujimori en la educación de sus hijos, lo cual incluye los viajes (US$ 453,600) y alquileres (US$109,200) y que semejante cifra no podría haberse alcanzado ni con la venta supuesta de la casa en Pinerolo ni con su sueldo presidencial o de la Universidad Agraria. Pero, además, olvidan los fujimoristas que Keiko Fujimori ha sido Primera Dama de la Nación y ha manejado recursos del estado, lo cual, de acuerdo a la Convención Interamericana contra la Corrupción, firmada por el Perú en el año 1996, la convierten automáticamente en funcionaria pública.
No se trata pues de una investigación injustificada como ciertos personajes pretenden afirmar, ya que Keiko Fujimori y sus hermanos no tendrían por qué haber preguntado a su padre de dónde conseguía los fondos para pagar su universidad. La fiscalía debería investigar el grado de complicidad en el que los Fujimori podrían estar incursos. Además, el caso de Keiko Fujimori es especial ya que además del delito de complicidad, esta candidata presidencial pretende encubrir su responsabilidad por haber sido funcionaria pública y manejar irregularmente fondos del Estado.
Finalmente, resulta absurdo que algunos analistas sugieran que en vista de encontrarnos en medio de un contexto electoral, deba dejarse de lado esta investigación porque tendría motivaciones políticas. Si los candidatos no son capaces de mostrar una hoja de vida intachable o responder por sospechas, es un deber del Ministerio Público abrirles la investigación pertinente y un derecho de la población saber a quiénes no debería otorgar su voto en las futuras elecciones.
Estos hechos solo muestran el nivel de corrupción que existía durante el gobierno dictatorial de Fujimori. Es conocido que estos personajes, debido a su bajo nivel moral y compromiso político con los que dicen gobernar, tienden a despilfarrar dinero que no les corresponde. Los beneficiados son los directos familiares y los acólitos que le cuidan las espaldas y los bolsillos.
El gobierno actual también convive con esta bajeza y es la razón para que estos individuos sigan abusando del “poder” que tienen. La historia nos dice que el Perú, en esta su vida republicana, pudo haberse desarrollado enormemente pero debido a los “gobernantes” que hemos tenido, nuestros con-nacionales aun siguen viviendo en la pobreza material, moral y espiritual.
Es una vergüenza que en estas épocas, en donde las economías se desarrollan en base al conocimiento moderno y de reciprocidad universal, estemos aun pululando en medio de esta masa de ineptos que lo que único que saben es celebrar la mediocridad e implantar el robo descarado de las arcas de los gobiernos que dicen reinar. En sociedades modernas, Keiko, Alan y los otros personajes como Castañeda ya hubieran desaparecido de la escena política o en caso contrario, si las investigaciones de los cargos que se les acusan fueran administradas con independencia, probidad y entereza, estarían tras las rejas (ASACLC).
Subscribe to:
Posts (Atom)